viernes, 1 de junio de 2012

Sueño y Destino


Este será un texto incompleto, no era mi intención del todo, traté de recordar, pero pensé en incluir la tesis con la que sostenía mis argumentos en uno de los sueños que tuve al terminar de dormir. No importa que hayan sido hoy u otro día sino lo interesante de poder recordarlo, saber determinar si termina siendo de algún modo notable o no.



Es difícil sostener en la memoria la sucesión de hechos ocurridos durante los sueños, cada minuto que pasa es viento que cae sobre esa nube. Sin embargo voy a rescatar algunos retazos que he logrado recolectar.

Caminaba hacia el norte de mi casa por la vereda, llego al último terreno o parcela en donde han estado haciendo trabajos de construcción; ahora la situación era bastante distinta ya que por primera vez veo los inicios de la construcción de un horno para ladrillos, cerca de veinte metros de diámetro de un domo destinado a cocer el barro con forma de ladrillo.

Me preocupa el nivel de contaminación que generará su chimenea, sin embargo el dueño del lugar que está ahí me responde al preguntarle indicando las lejanas chimeneas de unas fábricas. Si ellas pueden nosotros podemos. Impotencia, nada más que impotencia, no puedo llegar, arrasar y acabar con tamaña inconciencia.

Camino a tomar la micro y salto al siguiente sueño, estoy presentando algo frente a una audiencia y de partida nombro la tesis que no recuerdo pero que se basa en algo que pensaba la noche anterior, solo puedo decir que mi intuición asocia con destino.


Con eso llego al destino, es curioso porque es un debate interior que he llevado a cabo durante largo tiempo. Siempre ha estado relacionado entre lo que me gustaría ser o hacer y lo que debo hacer, siendo esto lo que me ha llevado a destacar un supremacía que ha transformado aquello distinto de lo que me gustaría ser y asimilarlo al deber ser. Ha sido a veces como enterrarse un cuchillo voluntariamente para aprender a ver como sangra la herida y como sana después.

Lo que he aprendido es llevar un buen silencio hasta que sea necesario decidir, ampliar la visión de las posibilidades, tomar aquellas que lleven un paso más allá y no importa lo que se diga. Ir ajustando cada pieza importante de la gran maquinaria histórica, una maquinaria que agobia, que no tiene sentido, pero que de todas maneras es posible y necesario cambiarla me ha llevado hasta a renunciar al mi mismo de mi mismo.

¿Qué será de mí? Interrogación y sombra.

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