La batalla en el último bosque.
La muy maestra del hacha cumplía su deber a cabalidad, no dudaba cuando el visir del rey la enviaba con su tropa de elite a recoger la madera de de los bosques que quedaban tanto en la costa, como los que se alimentaban de los ríos. Pasaron los años y su ejército crecía como la mala hierba. Los bosques se acababan rápidamente por entonces.