-¿Se fue el viejo ya? Que ese perro me tenía nerviosísima, me miraba por todas partes, ¡no podía hacer nada!
-Si, se fue hace un rato, el último cliente del día. Johana, esta bien ponerse nerviosa pero era solo un perro, núnca va a poder sospechar nada. Si molesta mucho vas y le tiras un hueso.