Una extraña caminata a través de las calles del centro de Santiago para poder llegar a presenciar en las afueras del estadio nacional el acto y las manifestaciones que recuerdan, mediante velas, discursos, expresiones artísticas y conversaciones con los amigos, como es que aún perdura la huella del brusco cambio que fue pasar de ser un pueblo libre a dictadura. La memoria perdura, por eso es que es se debe respetar, para que núnca más vuelva a ocurrir.
