Hubo
un momento en que las teorías sobre los viajes en el tiempo
desarrollaron la conclusión de que, si existiera la mínima posibilidad
de hacerlos, daría lo mismo porque se abrirían otras líneas
espacio-tiempo no afectan el curso de los hechos de la línea
espacio-tiempo propias. Otra tendencia fue que las líneas espacio-tiempo
no se desdoblan sino que, al influir sobre los hechos del pasado,
inevitablemente existe un efecto mariposa sobre los hechos futuros
insospechados e incontrolables debido al caos del universo, por lo tanto
debieran estar terminanantemente prohibidos. Así que, cualquiera sea la
posibilidad, para un humano normal se haría imposible viajar al pasado
para intervenir en el futuro.