Así son los turnos acá, desgraciados, que un año sí que otro no, pero al final no terminas de acostumbrarte a la noche cuando te cambian para el día, te dejan entero malditiao, cansado hasta la podredumbre eterna. Pero al menos es tranquilo, puedo ver el internet cuando hay poco trabajo y los compañeros son, en general, agradables.