jueves, 5 de julio de 2012

La Cosecha



Se alzan al sol
fuertes manos aprietan
débiles ramas de árboles
que deben ser cosechados
para raptar el fugaz sabor
de sus frutos
que alimentarán bocas
bocas hambrientas
de rostros similares
que robustecen sonrisas
y colorean frutosos dientes
Manos de dueño
que recuerdan el abrazo
de los hijos
las caricias de la madre
Manos que se engruesan
al desgaste de las palas
que dirigen el tráfico
de las acequias
y de picas quebrando
rocas rodantes
de ríos olvidados
azotando la tierra
Manos pacientes
a la verdad de las estaciones
pies y ojotas humedecidas
por el riego de cada surco
que el mismo dueño
siembra para coger
esos frutos
paciencia de ritmo lunar
que ve a las hojas
pasar del verde al pardo
caer a la tierra
como las flores
que se hacen fruta
y crecen, toman sabor
maduran y caen
caen como los hombres
se dejan caer
para dar paso a los otros
de bocas hermanas
de sonrisas valientes
que se fortalecen
con el mismo zumo
de la uva, del durazno,
de las mora, del higo
y ven la misma dulzura de la vida
que los padres también vieron.

miércoles, 4 de julio de 2012

Las aventuras del hacha maldita (I).

Cuando estaba en la tierra y aún esparcida por la amplia veta de mineral de hierro, esa vieja hacha que ves ahí jamás se imaginó por lo que pasaría. Fue una discusión , afortunada para ella, pero no para uno de los hermanos que sacaban el hierro porque murió; si no hubiera sido por eso no habría viajado tanto por el mundo ni visto tanto, cosas buenas y malas.

lunes, 2 de julio de 2012

Jericó.

 
Para entrar en la tierra prometida, tierra poblada por otros que no eran ellos, el pueblo de Israel debía de conquistar puntos estratégicos dentro del territorio que el gran Jehová les había asignado. Una ciudad de anatemas, infieles al señor, debería caer implacablemente bajo la espada esa ciudad sitiada.

domingo, 1 de julio de 2012

Desde la puerta.

 
El otro día iba saliendo de mi trabajo y veo a mi jefe sentado en la oficina, miro de reojo y veo que estaba mirando unas noticias por internet. Paré a saludarle y le pregunté que hacía, que por qué no se iba  a la casa mejor.